¿Qué son las legañas y cuál es su función?
¿Te has despertado alguna vez con legañas en los ojos? Lo primero que debes saber es que, a priori y por lo general, no tenemos por qué preocuparnos, salvo que tengamos mayor cantidad de lo habitual o detectemos un cambio en su color o en su consistencia. Si es así, puede estar indicándonos que sufrimos una infección o una enfermedad ocular.
Las lagañas, legañas, pitañas, gañas o chinguiñas son una secreción de moco calcificado y mezclado con otras sustancias,​ que aparece en las comisuras de los párpados al despertarse, como resultado de la secreción del ojo. Se cree que su función es ayudar a mantener los párpados cerrados mientras se duerme y expulsar cuerpos extraños del ojo.
Están formadas por la combinación de moco (consistente en mucina procedente de la córnea o conjuntiva), lágrimas, células de sangre, células epiteliales muertas de las pestañas, y polvo.
Normalmente, al parpadear se elimina esta sustancia con las lágrimas. Sin embargo, al no realizarse esta función mientras se duerme, se crean pequeñas cantidades de humor en las córneas de los ojos, incluso en personas saludables, especialmente los niños.
Aun así, la formación de grandes cantidades de corteza o la presencia de pus en las legañas, podría ser síntoma de un ojo seco u otras infecciones oculares más serias como la conjuntivitis o la queratitis.
Las personas jóvenes y adultas pueden quitarse las legañas lavándose con agua o simplemente frotándose con los dedos (preferiblemente limpios). Sin embargo, en los niños y ciertos adultos (como los que padecen conjuntivitis) puede darse el caso de que la formación excesiva de legañas impida incluso abrir los ojos tras despertarse, lo cual puede indicar una probable infección bacteriana. Los bebés y personas bajo cuidados pueden necesitar ayuda para quitárselas, en cuyo caso se recomienda hacerlo siempre mediante gasa esterilizada y utilizando una distinta para cada lado a fin de evitar pasar una posible infección de un ojo a otro.
Cuando parpadeamos, una delgada capa de lágrimas lava continuamente los ojos para evitar endurecerlos gracias a las glándulas de meibomio que ayudan a mantener los ojos lubricados.
Cuando dormimos, no parpadeamos, y, por tanto, la secreción de moco, producido en la conjuntiva o en la córnea, mezclado con otras sustancias se depositan en los ángulos de los ojos formando las legañas.
Pueden ser húmedas, secas o incluso costrosas, según la cantidad de líquido contenido en la secreción que se haya evaporado. También se les llama pitaña, pitarra o lagañas.
La función principal de las legañas es la de proteger los ojos mientras están cerrados evitando que entren cuerpos extraños.
Las legañas no son en sí ninguna patología, son sólo un producto de detritus de nuestro organismo, como la orina o las heces. No obstante, en ciertas patologías oftalmológicas uno de los signos que aparece es el aumento de la cantidad de legañas, tanto al despertar como durante el día.
Si se padece una blefaritis, es decir, una inflamación del párpado, o un orzuelo, además de la inflamación generalizado o localizada del párpado se puede apreciar un aumento de las legañas al despertar a causa del aumento de la producción grasa de las glándulas palpebrales.
En el contexto de una conjuntivitis, en el que tendremos el ojo enrojecido, con sensación de picazón y aumento del lagrimeo, pueden aparecer legañas más espesas, pegajosas y amarillentas, especialmente en niños. Esto nos hará pensar en un posible origen infeccioso de la conjuntivitis, ya sea esta vírica o bacteriana, aunque suelen ser más evidentes y pegajosas en las infecciones bacterianas.
En los pacientes con ojo seco, bien por una afectación como el síndrome de Sjögren, bien por una alteración de los conductos o las glándulas lacrimales, habrá una mayor proporción de grasa en la película lagrimal que recubre el ojo, lo cual hará que esta se acumule y de lugar a legañas, especialmente al despertar.
Mucosidad ocular ¿Cuáles son las causas?
A continuación hacemos un listado de las alteraciones oculares más habituales relacionadas con secreciones anormales en los ojos.
Conjuntivitis
La conjuntivitis es una inflamación de la conjuntiva muy común, la membrana delgada que la esclera, la parte blanca del ojo, y la superficie interior de los párpados.
Produce enrojecimiento ocular, sensación de “arenilla”, picor y suele ir acompañada de una mucosidad blanca, amarilla o verde que puede depositarse en la línea de las pestañas mientras dormimos.
Si es muy grave, esta costra puede incluso a llegar a sellar los ojos de forma temporal. Puede ser bacteriana, alérgica o vírica.
Orzuelo
Un orzuelo se produce cuando se obstruye una glándula de Meibomio en la línea del párpado. Se acompaña de enrojecimiento, hinchazón y sensibilidad. Su origen suele ser bacteriano.
Blefaritis
La blefaritis en un trastorno que cursa como una inflamación en los folículos capilares de las pestañas o como infección en la zona de los párpados donde se encuentran las glándulas de Meibomio.
La disfunción de estas glándulas sebáceas pueden generar unas secreciones formando costras o incluso pus.
Sequedad ocular
La sequedad ocular o el síndrome de ojo seco suele ser una patología crónica que se produce cuando el ojo produce una cantidad de lágrima insuficiente o una lágrima de mala calidad, provocado en este último caso por una alteración en las glándulas de Meibomio.
Suele producirse por cambios hormonales en las mujeres, así como por factores ambientales como por aires acondicionados, calefacciones o entornos con mucho viento, entre otras diferentes causas.
Lentes de contacto
Las personas que usan habitualmente lentes de contacto deben mantener una rigurosa higiene y no abusar de ellas ya que pueden causar irritación o sequedad ocular.
También se ha de evitar frotarse los ojos cuando se llevan puestas para evitar cualquier lesión ocular.
Úlcera corneal
Una úlcera corneal es una infección de la córnea que si no es tratada a tiempo puede comprometer seriamente la visión. Su origen suele estar en algún traumatismo ocular.
¿Cómo se producen las legañas?
Los ojos están recubiertos por una película lagrimal de 3 capas:
  • Mucosa. Recubre directamente la córnea.
  • Acuosa. Ayuda a esparcir las lágrimas.
  • Grasa. Hecha del meibum, que es secretada por cerca de 50 glándulas alrededor del borde del párpado superior y, otras 25 que recubren el del párpado inferior.
¿Por qué te contamos esto? Porque las legañas están formadas por moco y grasa, y restos de polvo y deshechos que se van acumulando en los ojos.
¿Cuándo empezar a preocuparme por las legañas?
Tener legañas es normal y como ya hemos mencionado, evitan mayormente que tus ojos se sequen al dormir. Sin embargo, algunos síntomas podrían indicar una infección o enfermedad ocular, tales como:
  • Segregas una cantidad excesiva.
  • Presentan un aspecto purulento.
  • Color amarillento o verdoso (Lo normal es que sean de color blanquecino).
  • Te pican.
  • Sientes dolor en la zona ocular.
Si tienes alguno de estos síntomas inusuales relacionados con tu visión, consulta cuanto antes a un especialista oftalmológico, para que haga un diagnostico y te ofrezca la solución adecuada.
Cambios en las legañas: Blefaritis y conjuntivitis bacteriana
Las legañas son acumulaciones de lágrima seca y células epiteliales muertas.
Si tenemos más cantidad en el borde palpebral y son blancas o algo amarillentas puede ser un síntoma de blefaritis. Ocurre cuando el borde de los párpados se inflama ocasionando una hinchazón en la base de las pestañas. Su detención a tiempo es fundamental para iniciar el tratamiento y evitar una infección mayor. Uno de los síntomas de la blefaritis es la aparición de costras generalmente en la base de las pestañas. Esta patología suele ir acompañada de enrojecimiento y dolor en los párpados.
Si sufrimos blefaritis, lo primero que debemos hacer es acudir a nuestro oftalmólogo para determinar la causa del dolor, el enrojecimiento y el picazón que sufre en sus párpados. Tras un exhaustivo examen para evaluar si padece blefaritis, su especialista determinará qué tipo de tratamiento es el más indicado.
Si sufrimos picazón, sensación arenosa y ojos irritados (indicativo de conjuntivitis), y si además va acompañado de mucosidad blanca, amarilla o verde y pegajosa que puede formar costra mientras dormimos entonces, estaríamos hablando de conjuntivitis bacteriana y/o vírica. En algunos casos, esta secreción puede ser tan abundante que puede llegar a provocar que se peguen los párpados al despertarse. Cuando sufrimos conjuntivitis pueden verse afectados uno o ambos ojos.
Estas conjuntivitis infecciosas se transmiten por contacto directo con las manos infectadas o elementos que hayan tocado el ojo. Causadas por una bacteria u otros microorganismos, pueden ocasionar serios daños en el ojo si no se trata a tiempo. Una vez en la consulta, el oftalmólogo indicará el tratamiento más adecuado; antibiótico para los ojos o pomadas para el tratamiento de este tipo de conjuntivitis.
Temperatura y humedad
Las lagañas se pueden formar mientras duermes por dos razones. La primera, el cuerpo se enfría un poco durante la noche, de modo que parte de la sustancia aceitosa secretada por las glándulas meibomias se endurece un poco.
La segunda, de acuerdo con el oftalmólogo australiano Robert G. Linton y sus colegas, es que "el sueño hace que se relajen los músculos sobre las glándulas meibomias (…) lo suficiente como para generar un exceso de fluidos sobre las raíces de las pestañas durante el sueño".
En otras palabras, en las noches nuestros ojos están cubiertos de más meibomio de lo acostumbrado, y cuando se enfría, terminamos con esa basura pegajosa en los ojos.
¿Y qué función cumple?
Lo primero es prevenir que las lágrimas broten continuamente de nuestros ojos y corran por nuestras mejillas todo el tiempo.
Al mantener las lágrimas en nuestros ojos, las lagañas también ayudan a mantenerlos humectados. De hecho, algunos académicos han encontrado que los ojos de los conejos –a los que se les ha extraído la glándula de meibomio– pierden agua por evaporación 17 veces más que la tasa normal.
Las lagañas no son lo único que impide la resequedad en nuestros ojos.
Parpadear también es importante: al hacerlo se exprimen las glándulas meobomias, produciéndose un poco mas de esta sustancia para recubrir el ojo en vez de segregarlo continuamente.
Parpadear también ayuda a mezclar el aceite producido por las glándulas meibomias con el agua de las lágrimas, para formar una emulsión llamada película lagrimal. Si permaneces mucho tiempo sin parpadear, esta sustancia se deshace –el agua y el aceite no se mezclan muy bien- dejando la córnea expuesta al aire.
En el mejor de los casos esto puede ser incómodo, en el peor, puede transformarse en una situación crónica de ojo reseco.
Qué hacer si tenemos legañas
Las legañas se limpian sin problemas al lavarse la cara por las mañanas, frotando los párpados suavemente con las manos limpias y arrastrándolas de dentro hacia fuera, del borde nasal al borde auricular del ojo. No se recomienda rascarse los ojos por las mañanas sin haberse lavado antes las manos por riesgo de infección.
Si las legañas son abundantes en el contexto de una blefaritis, una conjuntivitis u otras patologías oculares, pueden ser útiles las toallitas de higiene oftalmológica, unas gasas estériles impregnadas con ácido hialurónico u otras sustancias estériles, no irritativas y antisépticas que permiten una correcta higiene del ojo.
Si nos levantamos cada mañana con abundantes legañas y se acompañan de otros síntomas como los antes descritos sería aconsejable solicitar visita en una consulta de oftalmología.
Cómo limpiar y evitar las legañas
Las legañas siempre aparecen cuando nos despertamos. Suelen ser bastante molestas, sobre todo cuando estamos resfriados, de modo que podemos explicaros ahora el porqué se forman, cuáles son los pasos para limpiar las legañas y cómo evitarlas.
Pasos para limpiar las legañas:
Para limpiar las legañas, bastará con lavarse bien la cara con agua al despertar, pero a veces tenemos legañas realmente grandes o las que se quedan fijadas en las pestañas o en el lagrimal.
  • El primer paso para eliminar la mucosidad encostrada o gruesa de las legañas es ablandarla primero para que sea más fácil de limpiar. Remoja un algodón o una gasa esterilizada en agua tibia, luego presiona suavemente la gasa sobre la legaña durante unos segundos para suavizar la mucosidad. O sencillamente lo pasas de manera delicada por las pestañas, en el caso de que la legaña se localice en esta zona.
   
  • Limpia suavemente y, si tienes legañas a causa de una infección, es mejor que limpies con un nuevo algodón o gasa varias veces a lo largo del día.
como evitar las legañas:
Las legañas parecen inevitables si tenemos en cuenta toda la polución a la que estamos expuestos a lo largo del día, pero si deseas evitarlas será bueno que por las noches antes de dormir limpies bien tus ojos.
Basta con pasar una gasa esterilizada y mojada con agua tibia como hemos recomendado para limpiar las legañas. O también puedes humedecer la gasa en un poco de manzanilla que, además de limpiar bien el ojo, te calmará la molestia en el caso de sufrir de infección ocular.
Por otro lado, será bueno que evites las corrientes de aire que puedan afectar de manera directa al ojo y provocar que salgan más legañas. Otro consejo es que al acostarte te apliques un poco de suero en los ojos para que duermas con los ojos limpios.
Por las mañanas, procura no abrir demasiado rápido los ojos, no evitarás las legañas pero conseguirás que las que te han salido no se expandan más allá y te llegue a doler al abrir los ojos.
Legañas en el bebé
Como en el caso de los adultos, también en los bebés es normal la aparición de legañas, ya que cuando los ojos del niño están cerrados evaporan una menor cantidad de agua, las lágrimas se quedan acumuladas, y se forma más secreción. Cuando se despierte, puedes humedecer estas secreciones con suero fisiológico ocular, y en cuando estén blanditas, retirarlas con la punta de una gasa estéril, arrastrando desde el lagrimal hacia el rabillo del ojo.
Debes emplear una gasa para cada ojo porque en el caso de que uno de ellos estuviera infectado, así evitarías transmitir la infección al ojo sano. Si observas que la cantidad de legañas es excesiva o frecuente, tanto cuando el bebé está despierto como mientras duerme, no utilices ningún tipo de colirio, que podría resultar perjudicial, y consulta con tu pediatra, porque podría tener el lagrimal obstruido, que es una condición con la que nacen algunos bebés, y que en ocasiones se resuelve por sí sola.
Cómo eliminar las legañas del bebé
Muchos bebés se despiertan con los ojos llenos de legañas. ¿Es esto normal? Pues en la mayor parte de los casos si. Esto se debe a varias razones: una de ellas es que los bebés pasan mucho tiempo dormidos, por lo tanto son muchas las horas que tienen cerrados sus ojos por lo que el agua de las lágrimas no se evapora, sino que se acumula y además no es drenado correctamente como ocurriría si el ojo estuviera abierto más tiempo. Pero, ¿cómo eliminar las legañas del bebé?
8 Consejos para eliminar las legañas del bebé
  • 1 - Para mantener una buena higiene de los ojos del bebé conviene limpiarlos dos veces al día. Si nuestro bebé tiene legañas es importante no intentar abrir sus ojitos en seco para evitar provocarle daños.
  • 2 - Antes y después de limpiar los ojos del bebé tenemos que limpiarnos bien las manos para evitar contagios o infecciones.
  • 3 - Para eliminar las legañas una opción es echarle suero fisiológico ocular para poder reblandecer los restos que quedan en el ojo y eliminarlos con ayuda de una gasa esterilizada realizando movimientos suaves desde la nariz hasta la oreja.
  • 4 - Una postura cómoda para realizar la limpieza de los ojos del bebé es ponerle boca arriba, echar el suero en su ojo y ladear suavemente su cabeza hacia fuera, no hacia la nariz, para que el suero llegue a toda la superficie ocular y no se moje el otro ojo.
  • 5 - No debemos emplear nunca algodón ya que puede dejar restos en el ojo.
  • 6 - Para evitar posibles infecciones es importante utilizar una gasa para cada ojo limpiando cada uno de manera individual.
  • 7 - También se pueden emplear toallitas de higiene ocular en lugar de gasas esterilizadas para limpiar los ojos del bebé.
  • 8 - Otra opción para la limpieza de los ojos de los bebés según sostienen algunos voces es usar leche materna. Una vez extraída se introduce en un gotero esterilizado y se aplican unas gotas en cada ojo. Según sostienen algunas voces las propiedades de las leche materna, por los anticuerpos que contiene, ayuda a prevenir posibles infecciones en el ojo del bebé.
Trastornos oculares que ocasionan secreción ocular
Conjuntivitis
Si presentas síntomas como sensación arenosa en los ojos, te pican, están irritados, hinchados, tienes sensibilidad a la luz y, va acompañado de mucosidad amarilla, blanca o verde pegajosa, sería indicativo de estar sufriendo de conjuntivitis, pudiendo ser bacteriana, vírica o alérgica.
Esta secreción ocular podría llegar a ser tan abundante que podrías llegar a despertarte con los ojos pegados por legañas. La conjuntivitis podría afectar bien a un ojo o ambos.
Si no es tratada a tiempo, podría llegar a ocasionar graves daños en el ojo. Al acudir a la consulta, el oftalmólogo te indicará el tratamiento más adecuado a seguir, que bien podrían ser: la administración de pomadas o antibióticos para los ojos.
Blefaritis
tratamiento blefaritis clínica oftalmológica 5Si tienes legañas en mayor cantidad en tu borde palpebral, y estas tienen un aspecto blanquecino o amarillento, puede ser un síntoma de blefaritis.
Si crees estar sufriendo de blefaritis, lo que debes hacer es acudir cuanto antes al oftalmólogo, para que determine la causa de los síntomas y si realmente el dolor, enrojecimiento, picazón, etc; que sufres en los párpados, está relacionado con la blefaritis.
La detección de este trastorno crónico de los párpados, es fundamental para iniciar el tratamiento adecuado y evitar la proliferación de la misma.
¿Por qué aparece la blefaritis? Generalmente se debe a la proliferación excesiva de bacterias y ácaros (demodex) en los párpados, que producen inflamación y ocasionan hinchazón en la base de las pestañas, provocando de esta manera la formación de costras, secreciones, acumulación de caspa y hasta quistes de grasa.
Orzuelo
Si tienes algo parecido a un grano en el margen de tu párpado y va acompañado de otros síntomas como:
  • Enrojecimiento.
  • Sensibilidad
  • Costras
  • Incomodidad al pestañear.
  • Pus amarillo.
  • Hinchamiento del parpado.
El diagnóstico sería que tienes un orzuelo. En la mayoría de los casos, son inofensivos y llegan a sanarse por sí solos, sin embargo, no dudes en ponerte en contacto con un profesional oftalmólogo para que haga un diagnóstico y, te recete un tratamiento para ayudarte a acabar con la afección aún más rápido y de manera segura.
Es fundamental que durante el proceso, evites a toda costa apretarlo para extraer el pus, ya que de lo contrario, aumentará el riesgo de que la infección se propague a otras áreas de este órgano.
En algunos casos, si el orzuelo persiste, podrías requerir una intervención quirúrgica para extraerlo y la aplicación posterior de un medicamento recetado.
¿Por qué salen los orzuelos? El orzuelo interno o chalación, es una glándula de Meibomio obstruida en la base de tu párpado; y el orzuelo interno es la consecuencia de un folículo de pestaña infectado.
Úlcera corneal
Si tienes dolor ocular, enrojecimiento, párpados hinchados, fotofobia y secreción ocular densa, podrías tener una úlcera corneal, ya que estas son las características de esta infección.
Esta es una infección ocular o lesión en la córnea, bastante similar a un absceso, que en ocasiones, puede presentar un aspecto grisáceo. Y, mientras más profunda sea la úlcera, más graves serán los síntomas que se presenten.
Una úlcera corneal (también llama queratitis) representa una amenaza grave para la vista, ya que si no es tratada rápidamente, podría causar la pérdida completa de la visión.
Según el caso, para su tratamiento el oftalmólogo podría recetar el uso de colirios antibióticos, antimicóticos o antivirales, e incluso, la inyección de medicamentos cerca del ojo.
También podría establecer que lo mejor sea el tratamiento quirúrgico, este se llevaría a cabo por medio de un trasplante de córnea de un donante para sustituir la córnea dañada y restaurar la visión.
¿Por qué se produce la úlcera corneal? En la mayoría de los casos, es causada por un traumatismo en el ojo, muchas veces por una lentilla, o por una infección ocular que no se haya tratado, bien sea bacteriana, viral, micótica o parasitaria.
Dacriocistitis
Si tienes lagrimeo constante, enrojecimiento de la piel en el ángulo interno del ojo, hinchazón del saco lagrimal, dolor, secreción mucopurulenta y otras anomalías como conjuntivitis o blefaritis, podrías estar sufriendo de dacriocistitis.
Esta es la inflamación del saco lagrimal y suele afectar mayormente a mujeres entre 40-50 años y a lactantes.
Tu médico oftalmológo, después de analizar los síntomas y realizar la exploración física oportuna, determinará si se trata de dacriocistitis aguda (producida de forma repentina), o crónica (de larga duración).
  • En el caso de ser aguda, requerirás la administración de antibióticos por vía oral o intravenosa y, una vez curada la infección, podría recomendar que seas sometido a una cirugía para evitar el bloqueo y que la infección recurra, ya que el 50% de las veces que se repite suele evolucionar en aguda.
  • Cuando se trata de dacriocistitis crónica, el paciente requerirá directamente una intervención quirúrgica.
¿Por qué se produce la dacriocistitis? Su causa más frecuente en la obstrucción de la vía lagrimal (principalmente del conducto lagrimal que conecta el saco lagrimal con la cavidad nasal), provocando la acumulación de las lágrimas en el saco lagrimal, lagrimeo y posteriormente, la aparición de ciertos tipos de bacterias.
Otras causas relacionadas con la obstrucción pueden estar originadas por traumatismos nasales, conjuntivitis crónicas, pólipos, blefaritis, etc.
Otras infecciones e irregularidades que producen legañas
Además de las causas que te hemos mencionado, existen otras numerosas infecciones oculares que pueden causar secreción ocular anormal, entre ellas podemos destacar:
  • Herpes ocular. Una infección ocular viral recurrente.
  • Queratitis por Acanthamoeba. Una grave infección parasitaria que podría llegar a causar ceguera. Habitualmente está ocasionada por no seguir una higiene adecuada a la hora de manipular las lentes de contacto, especialmente los blandos. Más del 90% de los pacientes diagnosticados por esta afección son usuarios de lentes de contacto.
Las legañas también pueden llegar a producirse por el síndrome de ojo seco, generado por la producción insuficiente de lágrimas o una disfunción de las glándulas de Meibomio, que impide la correcta lubricación de la superficie de los ojos y, por tanto, se irritan e inflaman.
Además de la posible secreción ocular pegajosa, también puede llegar a ocasionar enrojecimiento, sensación de quemazón, de tener un cuerpo extraño en el ojo y/o visión borrosa.
Si presentas alguno de estos síntomas, contacta rápidamente con un especialista en oftalmología. Aunque en algunos de los casos la afección podría resolverse con la administración de antibióticos, gotas o pomadas, en otros puede producir hasta la pérdida de la visión. No pongas en juego la salud de tus ojos.
Si quieres saber más sobre las enfermedades más frecuentes en los ojos, te recomendamos que leas el siguiente artículo: Enfermedades más comunes en los ojos
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"Tener legañas es normal y como ya hemos mencionado, evitan mayormente que tus ojos se sequen al dormir. Sin embargo, algunos síntomas podrían indicar una infección o enfermedad ocular"
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